domingo, 7 de marzo de 2021

Premio Décimas para el amor, XXI Ala Décima


Cuando la amargura llega
,
de Regina Caballero

 

 Foto: Archivos de Cuba Ala Décima

 

 


El premio Décimas para el amor Hermeides Pompa lo respalda la Casa Iberoamericana de la Décima El Cucalambé, de Las Tunas, para el mejor cuaderno con ese tema. Da continuidad al certamen que la institución inauguró en 1994 y cuya primera ganadora fue la poetisa (en la foto) que da nombre actualmente a este lauro. El galardón consistirá en obsequios a nombre de la Casa, que le serán entregados a la premiada cuando pueda realizarse, en concordancia con la situación sanitaria a causa de la pandemia, el aplazado XXI Encuentro Nacional Ala Décima.

 

 

 

 

Cuando la amargura llega

Regina del Carmen
Caballero Socarrás

 

Premio Décimas para el amor Hermeides Pompa
XXI concurso nacional
Ala Décima (2021)

 

JURADO:
Olga Lidia Pérez Rodríguez
Merari Mangly Carrillo
Julio Alberto Cumberbatch Padrón

 

 

 


Cuando la amargura llega

 

 

NOSOTROS

Fuimos ciudad en ascenso
lid de la sombra que crece
con la sombra en que aparece
lo que fuimos sobre el lienzo.
El harapo en el descenso
de la sed, rama suicida
y la única cruz rendida
a la sombra del destrozo.
Quijotes de algo sin gozo.
Fuimos, la perla sin vida.

 

 

Vuelvo a esa luz que perdono,
tan remota, tan escasa
tan llena de poesía
miserable vuelvo a mí

Edelmis Aniceto Vega

 

Vuelvo a esa luz que perdono
donde mi espalda simula
el paraíso que suda
las dimensiones del lodo.
Vuelvo al espasmo incoloro
que mis pezones agrieta,
voy donde estalla una fiera,
flota el naufragio en mi vientre
de catedrales ardientes.
Voy a tu cuerpo en la espera.

Vuelvo desnuda, arde el nido
bajo la luz del que acierta
mi voz, soy humo, caverna
serpiente que arde en tu ombligo.
Sufro tu orgía, tu abismo,
tu escombro esfuma mi daga.
Arde el silencio en tu cama
donde ya no amaneció…
En mi gota de sudor
tan remota, tan escasa.

Tan llena de poesía
tu faz invoca mi sangre
cual resplandor en mi carne
se hunde mi vientre en ceniza.
Mi cuerpo al fondo se ovilla,
desciende al muro, al abismo,
como un astro sin castigo
tu dogma errante   procura
fundir mis nalgas, dibuja
olores, sexo, gemidos.

Vamos, rescátame el grito
la sed, la fuerza y la noche,
cúbreme el muslo de ardores
pecaminosos y olvidos.
Surca gárgolas de lirio
con la sed del colibrí
niégale al mar la raíz
que mis pezones abraza…
si no laceras mis llagas
miserable vuelvo a mí.

 

 

COREOGRAFÍA

Alguien gime la ceguera
de la fatiga que nombra.
En la danza de mi sombra
algún cuerpo arde en la hoguera.
Alguien desviste la higuera
más lúgubre del calostro.
En la delgadez de un rostro
ajeno que Dios mancilla,
el vicio de mi costilla
se burla cuando me postro

 

 

Apenas quedé sin hombre
mudaron el do los pianos,
no me bastaban las manos
para estrujar aquel nombre.

Carilda Oliver Labra

 

Mi cuerpo es una amalgama
de luciérnagas precoces
y un laberinto de voces
que busca incendiar tu cama.
Porque mi voz te reclama:
gozo de mi falso nombre,
urge que no se me escombre
el desnudo que dibujas…
renegué de tus burbujas
Apenas quedé sin hombre

Mudaron el do los pianos
con la luz que se trastoca,
colgué mi seno en tu boca
y Dios cercenó mis manos.
Sobreviví a los desganos
con que blasfemé del hacha
y trasgredí hasta la hilacha
indómita de mi piel…
Fui el álgido cascabel
que mutiló su covacha.

Clamo el dolor que desnuda
cada muerte  en que amaneces.
En mi garganta no hay peces
pero ya Dios no me ayuda.
Clamo el dolor, soy quien duda
de los pulcros avellanos
pues vi nacer los profanos
mástiles que ahora maldigo.
Para fundirme a tu ombligo
no me bastaban las manos

Para estrujar aquel nombre
con la ebriedad de una turba
en mi espalda se masturba
una bestia y muere un hombre.
Alguien sueña que le alfombre
sus orgasmos claroscuros,
mas voy hasta los conjuros
que propone su esqueleto.
Muere un hombre y su indiscreto
morir desanda mis muros.

 

 

OBERTURA

Este desierto se anida
en la incertidumbre ciega
que me desgarra la entrega
del desacierto y te olvida.
El yugo de tu partida
se ciñe a mis ataduras,
y las tibias quemaduras
que propagas afligido
unen el gozo del ruido
a mis blancas partituras.

 

 

…luz escondida que juega
a robarme la alegría
cruz tallada en agonía
cuando la amargura llega

Rafaela Chacón Nardi

 

Censuro este pentagrama
que ha vuelto a ser horizonte
y el tibio ardid de un bisonte
se trasnocha en mi anagrama.
Me censuro en cada aljama
donde el hambre se congrega…
luz escondida que juega
a morir en mi reverso.
Me censuro en cada verso
que su claridad me niega.

Fui el arcángel que solía
mutilarse en el invierno,
criptograma que el infierno
incendió en su alevosía.
A robarme la alegría
llegó el sol de tus espasmos,
la abulia de los orgasmos
que sembraste en mi garganta
y el colibrí que amamanta
la espina de tus sarcasmos.

Qué espero del pudor frío
que adjura esta incertidumbre.
Las migajas de tu lumbre
me hacen padecer de hastío.
Si Dios censura el rocío
que ennegrece mi osadía
y el cáliz de la homilía
deshace el sol en mi piel…
su epiglotis es mi fiel
cruz tallada en agonía.

El tatuaje del camino
se funde con los burdeles
y el miedo cruje en las pieles
húmedas de otro molino.
El sol es un remolino
cuando la amargura llega
después que el hambre reniega
de mi hechura clandestina…
Dios hilvana en mi retina
sus acordes… Me sosiega.

 

 

 

REGINA DEL CARMEN CABALLERO SOCARRÁS (Camagüey, 1960) cursa la carrera de Estudios Socioculturales por la Universidad de Camagüey. Cultiva los géneros de poesía, narrativa y literatura para niños, en los cuales ha obtenido numerosos premios municipales y provinciales, entre los que se destacan el 1er Premio Concurso Provincial de Sonetos Juana Borrero, Camagüey (2010, 2012, 2015) 1er Premio Provincial de Poesía de Amor en 2010, 2012, 2020 (gran premio) y el Concurso Provincial de décimas Ortelio Hernández (2011, 2014, 2015, 2020). Ha sido jurado en múltiples eventos del sistema de casas de cultura desde el 2010. Actualmente se desempeña como promotora cultural en la Casa de Cultura Joaquín de Agüero, donde en septiembre del 2015 fundó el proyecto sociocultural La cesta de Juaquina, con el objetivo de motivar en los niños el hábito de la lectura en general y de la tradición poética camagüeyana y cubana, especialmente la décima por ser considerada la estrofa nacional. En nuestro sitio hemos publicado su poema en una estrofa Coreografía.

 

 

 

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