martes, 25 de junio de 2013

Premio tema ecológico, XIII Ala Décima




El camino
de la vida
,
de Leonardo Albeo
Valdés Ferrer

Fotos: Tamara Gispert
y cortesía de Mariana Pérez Pérez





En el concurso Ala Décima, el premio de tema ecológico lo concede Isbel Díaz Torres, en nombre del Proyecto El Guardabosque, y consiste en libros y una postura de ceiba. El galardón fue recogido (foto superior) en la ceremonia de premiación por Mariana Pérez Pérez, representante del Grupo Ala Décima en Villa Clara, al no poder concurrir el ganador, Leonardo Albeo Valdés Ferrer, quien lo recibió de manos de Mariana, en el encuentro de marzo de su tertulia La décima es un árbol (foto inferior).











El camino de la vida

Leonardo Albeo Valdés








Premio de tema
ecológico
XIII concurso nacional
Ala Décima (2013)









JURADO:











El camino de la vida






SIN AGUA Y AIRE EN SU ENTORNO


A la sombra de las luces  (*)
desde el cielo hasta la mina
el viento se contamina
con el hollín que produces.
A la sombra de las luces
bajo la materia dura
deambula el aire, se apura
para no morir ahogado
ni convivir sepultado
bajo la materia dura.

Contra un dique de materias
inservibles choca el agua
queriendo apagar la fragua
que incinera sus arterias.
Contra un dique de materias,
de miradas que cayeron,
las corrientes se durmieron
en las sábanas de lodo
por la conducta, el mal modo,
de miradas que cayeron.

Un salto que precipite
al azul unido al verde
y con el blanco concuerde
para que el rojo palpite.
Un salto que precipite
los veneros hasta el trigo;
que evite ser un mendigo
sin agua y aire en su entorno
y que no ardan en el horno
los veneros hasta el trigo.




DESDE EL VACÍO


Percibo desde el vacío cómo el agua se oscurece, se amarga. Desaparece de su arteria que es el río.

¿Y los árboles? ¡Qué hastío! No juegan con la cascada, ni bailan con su tonada.

¿Y la cascada?

No sé —me dijo un árbol—,
se fue el sonido hasta la nada.




EL CAMINO DE LA VIDA


Merodeó sobre las cunas
una cigüeña novicia
que portaba la noticia
de más soles, menos lunas.
Pero sobre las tribunas
se escucha la voz y el trino
que señala hacia el camino
de la vida  —donde empieza— :
la madre N A T U R A L E Z A.
¡Escuchemos al destino!




N A T U R A L E Z A


No merece haber nacido
Aquel que deja excremento
Tendido en el pavimento
U otros que te han ofendido.
Rompieron con tanto ruido
A tus tonos soberanos.
Lastiman seres humanos
El recuento de la historia,
Zigzag de la trayectoria
Alrededor de tus manos.




TESORO


La esperanza, la pasión
era encontrarse un doblón
de oro, no una semilla,
pero como es grande y brilla,
—cual tesoro que ha encontrado—
no la sembró, la ha guardado;
la encarceló en su joyera
que no es Los Andes, ni Alaska
¡Libertad para que nazca
la semilla prisionera!




¿VERDE POR NEGRO?


Cuando el fuego se propaga,
¡qué tristeza, qué dolor!,
lo verde cambia el color
por negro ante quien lo apaga.
Aquel no tuvo el valor,
—con sus llamas— ¡qué cobarde!
Ante el agua, ya no arde
con el tizón en los ojos.
Ni árboles ni matojos…
van a recibir la tarde.




POR EL MUNDO, POR LA VIDA


El párpado es una herida
con lágrimas de rencor
para el que no siente amor
por el mundo, por la vida.
El párpado es una herida
por donde los sueños gimen,
pero sangra por el crimen
—del saqueo y de la guerra—
que hace llorar a la tierra
por donde los sueños gimen.

Es una pequeña boca
quien cuidar la vida clama,
voz que sofoca la llama
que el siniestro le provoca.
Es una pequeña boca
la defensa del insecto.
Dice el mensaje directo
para el bienestar fecundo;
es la defensa del mundo,
la defensa del insecto

Párpado a telón abierto,
la obra es cuidar la vida;
que por causa de una herida
no muera como un desierto.
Párpado a telón abierto
a escenario cotidiano,
actuar y poner la mano
sobre lo que el mal encierra,
hay que proteger la tierra
a escenario cotidiano.




COMO CRISTAL RUMBO AL SUELO


Sufre el velo de chaúl,
se le agranda el hoyuelillo.
Al verde  —junto al azul—
lo quema el rayo amarillo.
El hombre no cuida el velo
—lo hiere con su cuchillo—
y cuando se rompa el cielo,
le caerá en la cabeza
e irá la N
               A
                 T
                   U
                     R
                       A
                          L
                            E
                              Z
                                A
como cristal rumbo al suelo.




 (*) Todos los versos en negrita y cursiva pertenecen al poeta chileno Reynaldo Lacámara, de su antología personal en versos libres Travesías. De forma exacta fueron seleccionados los segmentos (versos octosílabos) de los versos libres del citado autor. Además el autor rompió la estructura espineliana.














LEONARDO ALBEO VALDÉS FERRER (El Santo, municipio de Encrucijada, Villa Clara, 1966). Profesor, investigador, narrador y poeta. Licenciado en Ciencias Penales por el Instituto Superior Eliseo Reyes Rodríguez «Capitán San Luis» (1992). Licenciado en Derecho (1997) y Master en Psicopedagogía (2007), por la Universidad Central Marta Abreu, de Las Villas. También ha cursado estudios de teoría musical, solfeo y organología. Es integrante de la tertulia La décima es un árbol. Forma parte del elenco de poetas en el programa «El guateque de Ernestina», como poeta-declamador; asimismo, ha participado en los programas «Soy guajiro», «Ecos del campo», «La Isla de la Música», «La Loma del Tamarindo» y «Sonidos de la Campiña», todos en la emisora radial CMHW de Villa Clara. Ha obtenido numerosos reconocimientos como escritor y como declamador. Entre los primeros, el más reciente es el Primer Premio del Catálogo rimado 2011-2012 en el V Aniversario de la tertulia La décima es un árbol, en septiembre pasado, con su poema Madame de Pompadour en una silla de Versalles.