viernes, 17 de marzo de 2017

Premio tema ecológico, XVII Ala Décima



 
Los ebrios tienen la culpa,
de Leonardo Albeo Valdés








Auspiciado por el Proyecto El Guardabosques, el Premio de tema ecológico consistió en una selección de libros y una cerámica.





Los ebrios tienen la culpa

Leonardo Albeo Valdés Ferrer


Premio El Guardabosque, de tema ecológico
XVII concurso nacional
Ala Décima (2017)


JURADO:









Los ebrios tienen la culpa


 


LAS EPIDERMIS SE QUEJAN

Con José Miguel Gómez Cruz


Yo también tengo ventanas
que se nublan con el humo.
Limones —muertos, sin zumo—
pregonan por las mañanas.
Yo también tengo ventanas
con ojos hacia el fracaso,
sin nubes. Ante el ocaso
las epidermis se quejan
pues pasar el fuego dejan
las fuerzas del cielo raso.




SOBRE LA HUMEDAD ESCASA

Glosando a José Julián Martí Pérez


Se esfumaron los colores
de las yerbas y las flores.

Un sable con fuego pasa
perfilando los matices;
deja —rastros— cicatrices
sobre la humedad escasa.

Por la injuria de su brasa
se esfumaron los colores
de las yerbas y las flores.
El sable la calle arrasa.




LAS MANOS DEL ÁRBOL GRIS

Junto a Jesús Orta Ruiz (Indio Naborí)


El árbol, un hombre atado
a la pálida raíz.
Hombre vestido de gris
y sed. Desafortunado,
que su igual lo ha destinado
a perecer entre llamas.
Las manos parecen ramas
abanicándose el pecho,
pero del árbol deshecho
las manos parecen ramas.

El árbol llora: sus hojas
son las lágrimas que han muerto,
cabellos del tronco yerto,
sombras de llanto, congojas
saltando en las ramas flojas,
puntas hacia los humanos.
Las ramas parecen manos,
y ojos del juez, por la ofensa.
Del que acusa  —no hay dispensa—
las ramas parecen manos.




TIENE SALPICADO EL TRAJE

Excretas sobre el asfalto
depositan los corceles
y dibujan sin pinceles
las imágenes de espalto.
Excretas desde lo alto
vienen a dar su estocada
a los ojos. La calzada
tiene salpicado el traje
con estiércol. El paisaje
no enamora a la mirada.




EXPONE EL MAR LOS ENOJOS

Echan al mar los rastrojos.
Gruñe al verse basurero.
Lucha con sus olas, pero
tendrá que vivir de hinojos.
Expone el mar los enojos
a quien le propina azotes.
Las proas, los camarotes
se adueñaron de su ofrenda.
No tiene el mar más prebenda
que los remos de sus botes.




HOSPEDAN LA SUCIEDAD

Desechos, papeles, latas,
frascos rotos, trapos viejos;
en los pedazos de espejos
se reproducen las ratas
vestidas con las corbatas
citadinas.
Las esquinas
hospedan la suciedad,
semejante a la ciudad
en sus ruinas.




SIN AGUA, SIN MANANTIALES

Cerca de los precipicios
susurran viejos canales
—sin agua, sin manantiales—
llenos de sueños ficticios:
Retomar los beneficios
que ofrendó la primavera.
Puede ser larga la espera
sin humedad. Los profanos
no pueden lavar sus manos.
Es la lluvia una quimera.




LOS EBRIOS TIENEN LA CULPA

Las aguas dicen adiós
con sus últimos vestidos.
Los que extrañan su dulzor
se han bebido todo el vino.
Tras la desesperación
todas las manos se acusan.
Los ojos pierden la fe
en sus pies, que no propulsan,
que se arrastran. De la sed,
los ebrios tienen la culpa.




GRITAN LOS BRAZOS CAÍDOS

Con José Miguel Gómez Cruz.


Para salvar al planeta
salta la voz desde el podio
pero ya viene el cometa
cargado de fuego y odio.
Da tristeza el episodio
del Diablo y su carcajada.
Otros gritan, pero nada
gritan los brazos caídos.
Otros gritan, pero nada
pueden hacer. ¿Sorprendidos?









LEONARDO ALBEO VALDÉS FERRER (El Santo, municipio de Encrucijada, Villa Clara, 1966) es profesor, investigador, narrador y poeta, Licenciado en Ciencias Penales por el Instituto Superior Eliseo Reyes Rodríguez «Capitán San Luis» (1992), Licenciado en Derecho (1997) y Master en Psicopedagogía (2007), por la Universidad Central Marta Abreu, de Las Villas. También ha cursado estudios de teoría musical, solfeo y organología. Es integrante de la tertulia La décima es un árbol. Forma parte del elenco de poetas en el programa «El guateque de Ernestina», como poeta-declamador; asimismo, ha participado en los programas «Soy guajiro», «Ecos del campo», «La Isla de la Música», «La Loma del Tamarindo» y «Sonidos de la Campiña», todos en la emisora radial CMHW de Villa Clara. Ha obtenido numerosos reconocimientos como escritor y como declamador. Entre los primeros se encuentra el Primer Premio del Catálogo rimado 2011-2012 en el V Aniversario de la tertulia La décima es un árbol (2012), con su poema Madame de Pompadour en una silla de Versalles. También el Premio de tema ecológico en el XIII concurso nacional Ala Décima 2013 con su obra El camino de la vida, y su poema Alza la voz, de homenaje a Hugo Chávez, conquistó el Premio Ramón Roa. En el 2014, Leonardo obtuvo el Premio en el concurso de décima humorística Chanito Isidrón. En el 2015, el Premio de tema ecológico en el XV concurso Ala Décima, con su cuaderno La vida que se enmudece.